
Los 8 faros más emblemáticos de Mallorca: historia, secretos y cómo visitarlos
Mallorca y sus faros: centinelas del Mediterráneo con siglos de historia
Mallorca cuenta con más de 30 faros y balizas repartidos a lo largo de sus 550 kilómetros de costa, una densidad que solo se explica por la importancia estratégica que esta isla ha tenido para la navegación mediterránea durante milenios. Desde los fenicios hasta los cruceristas actuales, cada punto de luz ha sido —y sigue siendo— la diferencia entre un viaje seguro y un naufragio. Pero los faros de Mallorca son mucho más que infraestructuras náuticas. Son monumentos arquitectónicos, miradores privilegiados, testigos silenciosos de historias de naufragios, contrabando y soledad extrema. Algunos llevan encendidos más de 400 años. Otros guardan secretos militares que todavía hoy están clasificados. Y casi todos ofrecen algunas de las vistas más espectaculares que puedes encontrar en el Mediterráneo occidental. Esta guía recorre los 8 faros más emblemáticos de la isla: desde el dramático Faro de Formentor, encaramado a 210 metros sobre acantilados verticales, hasta el humilde pero histórico Faro de Porto Pi, considerado el tercer faro más antiguo del mundo en funcionamiento continuo. Te contaremos sus historias, sus curiosidades más sorprendentes y cómo visitarlos —tanto por tierra como desde el mar, en una de nuestras excursiones en barco desde Alcudia. Si ya conoces la isla, descubrirás rincones que probablemente no sabías que existían. Si es tu primera vez en Mallorca, esta ruta te dará una perspectiva completamente diferente de la isla. Y si te apasiona la fotografía, prepara la cámara: cada uno de estos faros es un escenario de postal. Para una visión más amplia de la costa norte, te recomendamos también nuestra guía sobre la costa norte de Mallorca y sus calas secretas.
Faro de Formentor: el faro más dramático del Mediterráneo
Si solo pudieras visitar un faro en Mallorca, debería ser este. El Faro de Cap de Formentor se alza a 210 metros sobre el nivel del mar, en el punto más septentrional de la isla, rodeado de acantilados verticales que caen directamente al Mediterráneo. Fue inaugurado en 1863 tras cuatro años de obras que, según las crónicas de la época, costaron la vida a varios trabajadores debido a las condiciones extremas del terreno.
Curiosidades que pocos conocen:
Cómo visitarlo: la carretera desde Port de Pollença es una experiencia en sí misma, con miradores como el Mirador de la Creueta (también conocido como Es Colomer) que ofrece unas vistas que quitan el aliento. En verano (junio-septiembre), el acceso en coche está restringido y solo se puede llegar en autobús lanzadera desde Pollença.
Desde el mar: durante nuestras excursiones en barco, navegamos a lo largo de la costa de Formentor y es posible ver el faro desde abajo, con los acantilados cayendo en vertical. Una perspectiva que pocos turistas conocen y que resulta absolutamente sobrecogedora.
Si te interesa la zona, consulta también nuestra guía sobre qué hacer en la zona de Formentor y Pollença.
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Ver nuestros toursFaro de Alcanada: el faro de la islita que puedes tocar
A diferencia de los faros inaccesibles encaramados en acantilados, el Faro de Alcanada es probablemente el más cercano y accesible de toda Mallorca. Se encuentra en la diminuta Illa d'Alcanada, un islote de apenas 1,5 hectáreas situado a solo 200 metros de la costa norte de Alcudia. Cuando la marea está baja, prácticamente puedes caminar hasta él.
Un faro con personalidad propia:
Cómo visitarlo: la playa de Alcanada es accesible en coche desde Alcudia (10 minutos) y tiene un restaurante con terraza y vistas al islote. Los más aventureros pueden nadar o ir en kayak hasta la isla, aunque desembarcar requiere precaución por la zona protegida.
Desde el mar: nuestras excursiones pasan frente al faro de Alcanada, especialmente el tour de mañana, que recorre la bahía de Alcudia con parada para snorkel y paddle surf en aguas cristalinas. Ver el faro desde el agua, con los pinos de la isla reflejados en el mar turquesa, es una estampa que no se olvida.
Los faros del Puerto de Sóller: guardianes gemelos de la bahía más bonita
El Puerto de Sóller es, posiblemente, la estampa marítima más fotogénica de Mallorca. Una bahía circular casi perfecta, protegida por montañas de la Serra de Tramuntana, con un tranvía centenario que baja desde el pueblo hasta el puerto. Y a cada lado de la bocana de la bahía, dos faros que se miran como centinelas enfrentados.
El faro de la Creu (lado norte):
El faro de Sa Punta de Sa Creu (lado sur):
Curiosidad: durante la Primera Guerra Mundial, un submarino alemán entró en la bahía de Sóller para repostar en secreto. Los fareros vieron la maniobra pero, ante la presión de las autoridades locales, guardaron silencio. La historia no salió a la luz hasta décadas después.
Cómo visitarlos: el Puerto de Sóller es accesible en coche, pero la forma más encantadora de llegar es en el Tren de Sóller (desde Palma) y el Tranvía (desde Sóller pueblo al puerto). Desde el puerto, un sendero señalizado lleva a ambos faros.
Si planeas visitar esta zona, nuestra guía sobre los pueblos más bonitos de Mallorca incluye Sóller y Fornalutx entre los imprescindibles.
Faro de Porto Pi: el tercer faro más antiguo del mundo aún en funcionamiento
Si hay un faro en Mallorca que merece el calificativo de "histórico" con mayúsculas, es el Faro de Porto Pi, situado a la entrada del puerto de Palma. Y no por antigüedad local, sino a nivel mundial: está considerado el tercer faro más antiguo del mundo que ha funcionado de manera prácticamente ininterrumpida, solo por detrás de la Torre de Hércules en A Coruña y el Faro de Lanterna en Génova.
Una historia que se remonta al siglo XIV:
Dato sorprendente: durante la Guerra Civil, el faro de Porto Pi fue apagado deliberadamente para dificultar los bombardeos navales sobre Palma. Es uno de los pocos periodos en más de 700 años en que la luz dejó de brillar.
Cómo visitarlo: el Museo de los Faros, situado junto al faro, abre de martes a sábado (consultar horarios actualizados). Se accede desde el Paseo Marítimo de Palma, dirección Cala Major. La visita es gratuita y merece absolutamente la pena.
Faro y Torre de Cala Figuera: donde la historia militar se funde con el paisaje
Al suroeste de la isla, donde la costa se recorta en acantilados de piedra caliza, se encuentra uno de los conjuntos más fotogénicos de Mallorca: el Faro de Cala Figuera y su vecina Torre de Cala Figuera, una atalaya defensiva del siglo XVI que durante siglos sirvió como primer punto de avistamiento de flotas enemigas.
Un faro con vistas a Cabrera:
Curiosidad: Cala Figuera (la cala, no confundir con el pueblo pesquero del mismo nombre en el este) es en realidad la entrada a una cueva submarina que, según leyendas locales, fue utilizada por contrabandistas hasta bien entrado el siglo XX. Los pescadores de la zona cuentan que en noches de tormenta se oían ruidos inexplicables procedentes de la cueva.
Cómo visitarlo: el acceso es por una carretera secundaria desde Calvià, seguida de un paseo a pie de unos 15 minutos por un camino de tierra. Es un lugar poco turístico, lo que garantiza tranquilidad y una experiencia auténtica. El atardecer aquí, con el sol hundiéndose entre la torre y el faro mientras Cabrera brilla al fondo, es sencillamente mágico.
Faro de Cap de Ses Salines: el punto más meridional de Mallorca
En el extremo sur de la isla, donde Mallorca se estrecha hasta convertirse en una punta de roca azotada por el viento, se levanta el Faro de Cap de Ses Salines. Es, literalmente, el punto más al sur de Mallorca, el último trozo de tierra antes de 300 kilómetros de mar abierto hasta la costa africana.
El faro del viento y la sal:
Dato curioso: las corrientes frente a Cap de Ses Salines son traicioneras y han provocado numerosos naufragios a lo largo de la historia. En el fondo marino de esta zona se han encontrado restos de ánforas romanas, barcos medievales y hasta un avión de la Segunda Guerra Mundial.
Cómo visitarlo: desde la Colonia de Sant Jordi, una carretera secundaria lleva hasta un aparcamiento cercano al faro. Desde allí, un paseo de 10 minutos a pie te lleva hasta la punta. La zona es perfecta para combinar con una visita a la playa de Es Trenc, una de las más salvajes de la isla.
Faro de Portocolom: el vigía de un puerto con alma de pescador
En la costa este de Mallorca, donde los resorts turísticos dan paso a pueblos pesqueros con carácter auténtico, el Faro de Portocolom vigila la entrada de uno de los puertos naturales más grandes y mejor protegidos de la isla.
Un faro con los pies en el agua:
Curiosidad: el faro de Portocolom es uno de los pocos de Mallorca donde todavía se puede ver la maquinaria original de relojería que hacía girar la lente. Aunque ya no funciona (fue sustituida por un motor eléctrico en los años 70), el mecanismo se conserva como pieza de museo dentro de la torre.
Cómo visitarlo: Portocolom es accesible en coche desde Felanitx (10 minutos). El faro se ve desde el paseo marítimo, y un sendero costero permite acercarse hasta su base. El pueblo en sí merece una visita pausada: sus casas de pescadores pintadas en colores pastel, sus restaurantes de pescado fresco y su bahía natural son una joya del este de Mallorca.
Faro de la Mola: el paseo más bonito del Puerto de Andratx
En el extremo suroeste de Mallorca, donde la Serra de Tramuntana se hunde en el mar, el Faro de la Mola corona un promontorio rocoso que domina el elegante Puerto de Andratx y toda la costa hasta la isla de Dragonera.
El faro de los atardeceres:
Curiosidad: la Mola tiene un significado militar que va más allá del faro. Durante la Guerra Civil y la posguerra, se construyeron búnkeres y baterías de costa en este promontorio para defender la entrada al Puerto de Andratx. Algunos de estos restos militares son visibles junto al camino.
Cómo visitarlo: desde el Puerto de Andratx, la ruta a pie está señalizada. Es un paseo moderado, ideal para primera hora de la mañana o al atardecer. No hay acceso en coche hasta el faro. Lleva agua y protección solar.
Consejos prácticos para tu ruta de faros por Mallorca
Si te has animado a visitar varios faros, aquí tienes algunas recomendaciones para aprovechar al máximo la experiencia:
Planificación de la ruta:
Mejor hora para visitar:
Qué llevar:
Desde el mar:
Varios de estos faros se ven mejor desde el agua que desde tierra. Nuestras excursiones en barco desde Alcudia recorren la costa norte, ofreciendo vistas únicas del Faro de Alcanada y la costa de Formentor. El tour al atardecer es especialmente recomendable si quieres fotografiar los faros con la luz dorada del Mediterráneo.
Si estás planificando tu visita a Mallorca, consulta también nuestra guía sobre qué hacer en Alcudia para completar tu itinerario.
Los faros de Mallorca: un patrimonio que merece ser descubierto
Mallorca es una isla que se suele asociar con playas, sol y fiesta. Pero bajo esa primera capa hay un patrimonio marítimo extraordinario que pocos visitantes llegan a descubrir. Los faros son la prueba visible de esa historia: estructuras que llevan siglos guiando barcos, resistiendo temporales y guardando secretos.
Cada faro tiene su carácter. Formentor es épico y grandioso. Alcanada es íntimo y fotogénico. Porto Pi es histórico y reverencial. Portocolom es auténtico y marinero. Los de Sóller son gemelos y románticos. Cala Figuera es misterioso. Ses Salines es salvaje. Y la Mola es panorámico.
Visitarlos es una forma diferente de conocer Mallorca: lejos de las playas masificadas, al ritmo del viento y con el Mediterráneo siempre presente. Y si además puedes verlos desde el mar —navegando a lo largo de la costa en una de nuestras excursiones en barco—, la experiencia se multiplica.
Porque en Mallorca, los faros no solo iluminan el mar. Iluminan también una historia que merece ser contada.
Los faros de Mallorca son mucho más que señales marítimas: son testigos de siglos de historia, leyendas de fareros solitarios y naufragios olvidados, y guardianes de los paisajes más espectaculares de la isla. Desde el dramático Faro de Formentor, colgado a 210 metros sobre el mar, hasta el veterano Porto Pi con más de 700 años de luz ininterrumpida, cada uno merece una visita y una historia por descubrir.
La mejor forma de experimentar estos faros es como fueron concebidos: desde el mar. En Coral Boats navegamos cada día por la costa norte de Mallorca, pasando junto a acantilados, islotes y faros que solo se pueden apreciar plenamente desde el agua. Nuestros tours salen del Puerto de Alcudia e incluyen snorkel en calas secretas, paddle surf y la mejor sangría casera del Mediterráneo. Reserva tu plaza y descubre la Mallorca que los faros han iluminado durante siglos.




















