Coral Boats Logo
Faro de Cap de Formentor en Mallorca al atardecer con acantilados y mar Mediterráneo
Patrimonio marítimo

Los 8 faros más emblemáticos de Mallorca: historia, secretos y cómo visitarlos

15 de marzo de 2026Lectura de 10-15 minCoral Boats Team
Guía completa de los faros más emblemáticos de Mallorca: Formentor, Alcanada, Porto Pi, Cala Figuera, Ses Salines, Portocolom, Sóller y la Mola. Historia, secretos y cómo llegar.

Mallorca y sus faros: centinelas del Mediterráneo con siglos de historia

Mallorca cuenta con más de 30 faros y balizas repartidos a lo largo de sus 550 kilómetros de costa, una densidad que solo se explica por la importancia estratégica que esta isla ha tenido para la navegación mediterránea durante milenios. Desde los fenicios hasta los cruceristas actuales, cada punto de luz ha sido —y sigue siendo— la diferencia entre un viaje seguro y un naufragio. Pero los faros de Mallorca son mucho más que infraestructuras náuticas. Son monumentos arquitectónicos, miradores privilegiados, testigos silenciosos de historias de naufragios, contrabando y soledad extrema. Algunos llevan encendidos más de 400 años. Otros guardan secretos militares que todavía hoy están clasificados. Y casi todos ofrecen algunas de las vistas más espectaculares que puedes encontrar en el Mediterráneo occidental. Esta guía recorre los 8 faros más emblemáticos de la isla: desde el dramático Faro de Formentor, encaramado a 210 metros sobre acantilados verticales, hasta el humilde pero histórico Faro de Porto Pi, considerado el tercer faro más antiguo del mundo en funcionamiento continuo. Te contaremos sus historias, sus curiosidades más sorprendentes y cómo visitarlos —tanto por tierra como desde el mar, en una de nuestras excursiones en barco desde Alcudia. Si ya conoces la isla, descubrirás rincones que probablemente no sabías que existían. Si es tu primera vez en Mallorca, esta ruta te dará una perspectiva completamente diferente de la isla. Y si te apasiona la fotografía, prepara la cámara: cada uno de estos faros es un escenario de postal. Para una visión más amplia de la costa norte, te recomendamos también nuestra guía sobre la costa norte de Mallorca y sus calas secretas.

Faro de Formentor: el faro más dramático del Mediterráneo

Si solo pudieras visitar un faro en Mallorca, debería ser este. El Faro de Cap de Formentor se alza a 210 metros sobre el nivel del mar, en el punto más septentrional de la isla, rodeado de acantilados verticales que caen directamente al Mediterráneo. Fue inaugurado en 1863 tras cuatro años de obras que, según las crónicas de la época, costaron la vida a varios trabajadores debido a las condiciones extremas del terreno.

Curiosidades que pocos conocen:

El primer farero, Joan Massanet, vivió en el faro con su familia durante 20 años sin apenas bajar al pueblo. El suministro llegaba en mula por un camino que, en invierno, quedaba intransitable durante semanas.
La luz original era de aceite de oliva. Más tarde se actualizó a petróleo, y no fue electrificado hasta 1971. Su alcance actual es de 20 millas náuticas (unos 37 km).
Durante la Guerra Civil española, el faro fue utilizado como puesto de vigilancia militar. Todavía hoy se pueden ver los restos de un búnker junto al camino de acceso.
En los años 60, la carretera de acceso al faro (Ma-2210) fue descrita por un periodista británico como «la carretera más peligrosa de Europa». Hoy está perfectamente asfaltada, pero sus curvas siguen siendo espectaculares.

Cómo visitarlo: la carretera desde Port de Pollença es una experiencia en sí misma, con miradores como el Mirador de la Creueta (también conocido como Es Colomer) que ofrece unas vistas que quitan el aliento. En verano (junio-septiembre), el acceso en coche está restringido y solo se puede llegar en autobús lanzadera desde Pollença.

Desde el mar: durante nuestras excursiones en barco, navegamos a lo largo de la costa de Formentor y es posible ver el faro desde abajo, con los acantilados cayendo en vertical. Una perspectiva que pocos turistas conocen y que resulta absolutamente sobrecogedora.

Si te interesa la zona, consulta también nuestra guía sobre qué hacer en la zona de Formentor y Pollença.

Acantilados vertiginosos del Cap de Formentor en Mallorca con el faro al fondo sobre el mar Mediterráneo
Los acantilados del Cap de Formentor caen más de 200 metros en vertical hasta el mar — el faro se asoma al borde de este paisaje sobrecogedor
Puesta de sol espectacular junto al faro de Cap de Formentor en Mallorca con vistas a la bahía de Pollença
El atardecer desde el Faro de Formentor es uno de los espectáculos naturales más impresionantes de Mallorca — la luz dorada baña los acantilados mientras el sol se hunde en el Mediterráneo
Faro de Cap de Formentor en Mallorca al atardecer con acantilados y mar Mediterráneo
La guía definitiva de los faros más emblemáticos de Mallorca: historia, secretos y rutas para visitarlos

¿Listo para vivir la experiencia?

Reserva hoy tu inolvidable tour en barco por Alcudia

Ver nuestros tours

Faro de Alcanada: el faro de la islita que puedes tocar

A diferencia de los faros inaccesibles encaramados en acantilados, el Faro de Alcanada es probablemente el más cercano y accesible de toda Mallorca. Se encuentra en la diminuta Illa d'Alcanada, un islote de apenas 1,5 hectáreas situado a solo 200 metros de la costa norte de Alcudia. Cuando la marea está baja, prácticamente puedes caminar hasta él.

Un faro con personalidad propia:

Fue construido en 1861 y mide solo 8,5 metros de altura, convirtiéndolo en uno de los faros más pequeños de las Baleares. Su diseño es sencillo: una torre blanca cilíndrica con linterna verde, visible desde la bahía de Alcudia.
El islote donde se asienta es un espacio natural protegido, hogar de gaviotas de Audouin (una especie amenazada), lagartijas baleares y una vegetación endémica que ha resistido siglos de salitre y viento.
Durante décadas, el farero cruzaba en barca cada día para mantener la luz. Hoy el faro está automatizado, pero la caseta del antiguo farero sigue en pie, cubierta de hiedra y convertida en un escenario fotogénico de primer orden.
Desde la playa de Alcanada, con el faro al fondo y las aguas turquesas en primer plano, se obtiene una de las fotografías más icónicas de Mallorca. No es casualidad que aparezca en la portada de innumerables guías turísticas.

Cómo visitarlo: la playa de Alcanada es accesible en coche desde Alcudia (10 minutos) y tiene un restaurante con terraza y vistas al islote. Los más aventureros pueden nadar o ir en kayak hasta la isla, aunque desembarcar requiere precaución por la zona protegida.

Desde el mar: nuestras excursiones pasan frente al faro de Alcanada, especialmente el tour de mañana, que recorre la bahía de Alcudia con parada para snorkel y paddle surf en aguas cristalinas. Ver el faro desde el agua, con los pinos de la isla reflejados en el mar turquesa, es una estampa que no se olvida.

Faro de Alcanada visto desde una excursión en barco por la bahía de Alcudia en Mallorca con aguas turquesas
El pequeño Faro de Alcanada visto desde el mar durante una excursión en barco — la isla y su faro son una parada icónica en la bahía de Alcudia
Faro de Alcanada en su islote con aguas cristalinas en Alcudia, una de las mejores playas para ir en barco en Mallorca
El islote de Alcanada con su faro blanco rodeado de aguas cristalinas — accesible nadando desde la playa o en kayak, es uno de los rincones más fotogénicos de Alcudia

Los faros del Puerto de Sóller: guardianes gemelos de la bahía más bonita

El Puerto de Sóller es, posiblemente, la estampa marítima más fotogénica de Mallorca. Una bahía circular casi perfecta, protegida por montañas de la Serra de Tramuntana, con un tranvía centenario que baja desde el pueblo hasta el puerto. Y a cada lado de la bocana de la bahía, dos faros que se miran como centinelas enfrentados.

El faro de la Creu (lado norte):

Inaugurado en 1842, fue uno de los primeros faros de Mallorca. Se sitúa en un promontorio rocoso junto a una antigua torre de defensa del siglo XVI que servía para avistar piratas berberiscos.
La torre militar y el faro juntos forman un conjunto arquitectónico fascinante: la vieja defensa contra la piratería y la moderna señalización para la navegación segura, separadas por tres siglos pero unidas en la misma roca.
El acceso es un paseo costero de unos 20 minutos desde el puerto, bordeando acantilados con vistas espectaculares. Al atardecer, la luz dorada baña la torre y el faro creando una escena irresistible para fotógrafos.

El faro de Sa Punta de Sa Creu (lado sur):

Más pequeño y discreto, este faro marca el lado opuesto de la entrada a la bahía. Juntos, ambos faros guían a los barcos que entran y salen del puerto, creando un "pasillo de luz" que ha funcionado durante más de 180 años.

Curiosidad: durante la Primera Guerra Mundial, un submarino alemán entró en la bahía de Sóller para repostar en secreto. Los fareros vieron la maniobra pero, ante la presión de las autoridades locales, guardaron silencio. La historia no salió a la luz hasta décadas después.

Cómo visitarlos: el Puerto de Sóller es accesible en coche, pero la forma más encantadora de llegar es en el Tren de Sóller (desde Palma) y el Tranvía (desde Sóller pueblo al puerto). Desde el puerto, un sendero señalizado lleva a ambos faros.

Si planeas visitar esta zona, nuestra guía sobre los pueblos más bonitos de Mallorca incluye Sóller y Fornalutx entre los imprescindibles.

Faro y torre militar defensiva del siglo XVI en la entrada del Puerto de Sóller en Mallorca visto desde el mar
El faro de la Creu y su torre defensiva medieval custodian la entrada norte del Puerto de Sóller — tres siglos de historia marítima en un mismo promontorio
Vista aérea del faro del Puerto de Sóller en Mallorca con la bahía circular y montañas de la Tramuntana
Vista aérea de la bahía de Sóller con sus faros gemelos a cada lado de la bocana — la bahía circular protegida por la Serra de Tramuntana es una de las estampas más bonitas de Mallorca

Faro de Porto Pi: el tercer faro más antiguo del mundo aún en funcionamiento

Si hay un faro en Mallorca que merece el calificativo de "histórico" con mayúsculas, es el Faro de Porto Pi, situado a la entrada del puerto de Palma. Y no por antigüedad local, sino a nivel mundial: está considerado el tercer faro más antiguo del mundo que ha funcionado de manera prácticamente ininterrumpida, solo por detrás de la Torre de Hércules en A Coruña y el Faro de Lanterna en Génova.

Una historia que se remonta al siglo XIV:

Las primeras referencias documentadas a una señal luminosa en Porto Pi datan de 1300, cuando el rey Jaime II de Mallorca ordenó colocar una antorcha en lo alto de la Torre de Señales para guiar a los barcos que entraban en el puerto de Palma.
Aquella primera "luz" era un simple fuego alimentado con leña y aceite. Los encargados de mantenerlo encendido durante toda la noche recibían un sueldo del gremio de navegantes —uno de los primeros ejemplos documentados de un "farero" profesional en Europa.
A lo largo de los siglos, el faro fue evolucionando: se construyó una torre más alta en el siglo XVII, se instaló un sistema de lentes Fresnel en el XIX y se electrificó en 1918. Hoy funciona con tecnología LED y está telemonitorizado.
El recinto del faro está dentro de una zona militar del puerto de Palma, por lo que el acceso público es limitado. Sin embargo, junto al faro se encuentra el Museo de los Faros de Baleares, un pequeño pero fascinante espacio que alberga lentes originales, mecanismos de relojería y documentación histórica de todos los faros del archipiélago.

Dato sorprendente: durante la Guerra Civil, el faro de Porto Pi fue apagado deliberadamente para dificultar los bombardeos navales sobre Palma. Es uno de los pocos periodos en más de 700 años en que la luz dejó de brillar.

Cómo visitarlo: el Museo de los Faros, situado junto al faro, abre de martes a sábado (consultar horarios actualizados). Se accede desde el Paseo Marítimo de Palma, dirección Cala Major. La visita es gratuita y merece absolutamente la pena.

Torre histórica del faro de Porto Pi en el puerto de Palma de Mallorca, tercer faro más antiguo del mundo en funcionamiento
El Faro de Porto Pi en Palma de Mallorca — con más de 700 años de historia, es el tercer faro más antiguo del mundo en funcionamiento continuo
Faro de Porto Pi en Palma de Mallorca dentro de zona militar con vistas al puerto y al mar
El recinto del Faro de Porto Pi se encuentra en zona militar del puerto de Palma — junto a él, el Museo de los Faros de Baleares conserva lentes y mecanismos originales

Faro y Torre de Cala Figuera: donde la historia militar se funde con el paisaje

Al suroeste de la isla, donde la costa se recorta en acantilados de piedra caliza, se encuentra uno de los conjuntos más fotogénicos de Mallorca: el Faro de Cala Figuera y su vecina Torre de Cala Figuera, una atalaya defensiva del siglo XVI que durante siglos sirvió como primer punto de avistamiento de flotas enemigas.

Un faro con vistas a Cabrera:

El faro fue inaugurado en 1895 y se sitúa a 98 metros sobre el mar, en un acantilado que cae en vertical sobre aguas de un azul profundo. En días claros, desde su base se puede ver la silueta del archipiélago de Cabrera recortándose en el horizonte.
La torre defensiva contigua es anterior al faro y formaba parte del sistema de vigilancia costera que protegía Mallorca de los ataques piratas. Las torres se comunicaban entre sí mediante señales de humo de día y fuego de noche, creando una red de alerta temprana a lo largo de toda la costa.
El contraste visual entre la torre medieval de piedra oscura y el faro blanco del siglo XIX es extraordinario. Son dos épocas, dos funciones y dos estéticas fundidas en un mismo promontorio, con el Mediterráneo infinito como telón de fondo.

Curiosidad: Cala Figuera (la cala, no confundir con el pueblo pesquero del mismo nombre en el este) es en realidad la entrada a una cueva submarina que, según leyendas locales, fue utilizada por contrabandistas hasta bien entrado el siglo XX. Los pescadores de la zona cuentan que en noches de tormenta se oían ruidos inexplicables procedentes de la cueva.

Cómo visitarlo: el acceso es por una carretera secundaria desde Calvià, seguida de un paseo a pie de unos 15 minutos por un camino de tierra. Es un lugar poco turístico, lo que garantiza tranquilidad y una experiencia auténtica. El atardecer aquí, con el sol hundiéndose entre la torre y el faro mientras Cabrera brilla al fondo, es sencillamente mágico.

Faro emblemático de Cala Figuera en Mallorca en un día soleado con un velero y la isla de Cabrera visible al fondo
El Faro de Cala Figuera con la silueta de Cabrera en el horizonte — un enclave poco turístico donde la historia militar y el paisaje natural se funden en un escenario único
Torre defensiva y faro de Cala Figuera en Mallorca sobre acantilados con vistas al mar Mediterráneo
La Torre de Cala Figuera, del siglo XVI, junto al faro del XIX — dos épocas, dos funciones y un mismo promontorio vigilando la costa suroeste de Mallorca

Faro de Cap de Ses Salines: el punto más meridional de Mallorca

En el extremo sur de la isla, donde Mallorca se estrecha hasta convertirse en una punta de roca azotada por el viento, se levanta el Faro de Cap de Ses Salines. Es, literalmente, el punto más al sur de Mallorca, el último trozo de tierra antes de 300 kilómetros de mar abierto hasta la costa africana.

El faro del viento y la sal:

Inaugurado en 1863, el faro ocupa una posición estratégica que marca la transición entre la costa este y la costa sur de Mallorca. Su torre de 17 metros, pintada de blanco con franjas negras, es una de las más reconocibles del archipiélago.
El nombre "Ses Salines" viene de las antiguas salinas que operaban en la zona desde la época romana. La sal mallorquina se exportaba a todo el Mediterráneo, y los barcos que venían a cargarla necesitaban una referencia luminosa para sortear los bajos y corrientes de esta punta costera.
El entorno del faro es un paisaje casi lunar: roca desnuda, matorral mediterráneo bajo, ausencia total de árboles y un viento constante que ha moldeado la vegetación en formas imposibles. En contraste, las aguas que rodean el cabo son de un turquesa casi irreal.
Frente al faro, a apenas 14 kilómetros al sur, se encuentra la isla de Cabrera, el archipiélago más meridional de las Baleares y uno de los parques nacionales marítimos más importantes del Mediterráneo.

Dato curioso: las corrientes frente a Cap de Ses Salines son traicioneras y han provocado numerosos naufragios a lo largo de la historia. En el fondo marino de esta zona se han encontrado restos de ánforas romanas, barcos medievales y hasta un avión de la Segunda Guerra Mundial.

Cómo visitarlo: desde la Colonia de Sant Jordi, una carretera secundaria lleva hasta un aparcamiento cercano al faro. Desde allí, un paseo de 10 minutos a pie te lleva hasta la punta. La zona es perfecta para combinar con una visita a la playa de Es Trenc, una de las más salvajes de la isla.

Faro de Cap de Ses Salines en el punto más meridional de Mallorca con su torre de franjas blancas y negras
El Faro de Cap de Ses Salines marca el punto más al sur de Mallorca — desde aquí, 300 km de mar abierto separan la isla de la costa africana
Faro de Cap de Ses Salines en el sur de Mallorca cerca de la Colonia de Sant Jordi con paisaje costero salvaje
El entorno del faro de Ses Salines es casi lunar: roca desnuda, matorral bajo y un viento constante que moldea el paisaje — en contraste con las aguas turquesas que lo rodean

Faro de Portocolom: el vigía de un puerto con alma de pescador

En la costa este de Mallorca, donde los resorts turísticos dan paso a pueblos pesqueros con carácter auténtico, el Faro de Portocolom vigila la entrada de uno de los puertos naturales más grandes y mejor protegidos de la isla.

Un faro con los pies en el agua:

Inaugurado en 1861, el faro se sitúa en la punta sur de la bocana del puerto, sobre una roca que parece emerger directamente del mar. Su posición baja (apenas 21 metros sobre el agua) le da un aspecto completamente diferente a los faros de acantilado: aquí la luz está casi al nivel de los barcos, creando un reflejo hipnótico sobre el agua al caer la noche.
Portocolom conserva una tradición pesquera real, no de decorado turístico. Cada mañana, las barcas de los pescadores salen al amanecer pasando junto al faro, y al mediodía regresan con la captura del día que se vende directamente en la lonja. Este ritual se repite casi sin variación desde hace siglos.
La leyenda local dice que Portocolom fue el lugar de nacimiento de Cristóbal Colón (Porto Colom = Puerto de Colón). Aunque la teoría es controvertida y la mayoría de historiadores la descartan, los habitantes del pueblo la defienden con orgullo y existe incluso una estatua del navegante en el paseo marítimo.

Curiosidad: el faro de Portocolom es uno de los pocos de Mallorca donde todavía se puede ver la maquinaria original de relojería que hacía girar la lente. Aunque ya no funciona (fue sustituida por un motor eléctrico en los años 70), el mecanismo se conserva como pieza de museo dentro de la torre.

Cómo visitarlo: Portocolom es accesible en coche desde Felanitx (10 minutos). El faro se ve desde el paseo marítimo, y un sendero costero permite acercarse hasta su base. El pueblo en sí merece una visita pausada: sus casas de pescadores pintadas en colores pastel, sus restaurantes de pescado fresco y su bahía natural son una joya del este de Mallorca.

Faro de Portocolom en la costa este de Mallorca con el mar Mediterráneo azul intenso y acantilados
El Faro de Portocolom vigila la entrada del puerto natural más grande del este de Mallorca — un pueblo pesquero con carácter auténtico y tradición marinera viva
Vista del faro de Portocolom en Mallorca con el mar Mediterráneo azul de fondo y costa rocosa
El faro de Portocolom, a apenas 21 metros sobre el agua, refleja su luz sobre el mar al caer la noche — una estampa íntima que contrasta con los faros de acantilado

Faro de la Mola: el paseo más bonito del Puerto de Andratx

En el extremo suroeste de Mallorca, donde la Serra de Tramuntana se hunde en el mar, el Faro de la Mola corona un promontorio rocoso que domina el elegante Puerto de Andratx y toda la costa hasta la isla de Dragonera.

El faro de los atardeceres:

Inaugurado en 1927, es uno de los faros más "jóvenes" de Mallorca. Se construyó cuando el tráfico marítimo en la zona suroeste aumentó significativamente con la llegada de los primeros turistas y la expansión del puerto deportivo de Andratx.
Lo que hace especial a este faro no es tanto su arquitectura (una torre blanca funcional de 12 metros) sino su ubicación y el camino para llegar a él. El paseo desde el Puerto de Andratx hasta el faro es una ruta de unos 45 minutos entre pinares, con vistas progresivamente más espectaculares a medida que ganas altura.
Al llegar al faro, la recompensa es una panorámica de 270 grados que abarca: el Puerto de Andratx abajo a la izquierda, la costa de Calvià y Paguera enfrente, la isla de Dragonera al noroeste y, en días muy claros, incluso la silueta de Ibiza en el horizonte.
La zona de la Mola es también un excelente punto para la observación de aves rapaces migratorias en primavera y otoño. Halcones de Eleonor, águilas calzadas y buitres negros se pueden avistar desde las inmediaciones del faro.

Curiosidad: la Mola tiene un significado militar que va más allá del faro. Durante la Guerra Civil y la posguerra, se construyeron búnkeres y baterías de costa en este promontorio para defender la entrada al Puerto de Andratx. Algunos de estos restos militares son visibles junto al camino.

Cómo visitarlo: desde el Puerto de Andratx, la ruta a pie está señalizada. Es un paseo moderado, ideal para primera hora de la mañana o al atardecer. No hay acceso en coche hasta el faro. Lleva agua y protección solar.

Camino hacia el faro de la Mola en el Puerto de Andratx con vistas panorámicas de la costa suroeste de Mallorca
El paseo hasta el Faro de la Mola desde el Puerto de Andratx es una ruta de 45 minutos entre pinares — la recompensa es una panorámica de 270 grados sobre la costa suroeste

Consejos prácticos para tu ruta de faros por Mallorca

Si te has animado a visitar varios faros, aquí tienes algunas recomendaciones para aprovechar al máximo la experiencia:

Planificación de la ruta:

Ruta norte (1 día): Faro de Alcanada (mañana) → Faro de Formentor (tarde-atardecer). Combínalo con una excursión en barco por la bahía de Alcudia para ver ambos faros desde el mar.
Ruta oeste (1 día): Faro de la Mola en Andratx (mañana) → Faros de Puerto de Sóller (tarde). Aprovecha para bajar a Sóller en el Tren de Sóller.
Ruta sur (1 día): Faro de Cala Figuera (mañana) → Faro de Cap de Ses Salines (mediodía) → playa de Es Trenc (tarde).
Ruta este (medio día): Faro de Portocolom + pueblo pesquero + Cuevas del Drach.

Mejor hora para visitar:

Los faros de la costa oeste y norte (Formentor, Sóller, Andratx) son espectaculares al atardecer.
Los faros de la costa este y sur (Portocolom, Ses Salines) lucen mejor por la mañana, con la luz del sol de frente.
El Faro de Alcanada es perfecto a cualquier hora, pero especialmente con la luz dorada de primera hora.

Qué llevar:

Calzado cómodo (algunos accesos son por caminos de tierra).
Agua y protección solar — la mayoría de faros están en zonas expuestas sin sombra.
Cámara o móvil con batería — cada faro es una sesión de fotos garantizada.
Prismáticos si te interesa la observación de aves o la vida marina.

Desde el mar:

Varios de estos faros se ven mejor desde el agua que desde tierra. Nuestras excursiones en barco desde Alcudia recorren la costa norte, ofreciendo vistas únicas del Faro de Alcanada y la costa de Formentor. El tour al atardecer es especialmente recomendable si quieres fotografiar los faros con la luz dorada del Mediterráneo.

Si estás planificando tu visita a Mallorca, consulta también nuestra guía sobre qué hacer en Alcudia para completar tu itinerario.

Avistamiento de delfines en la costa de Mallorca con el Faro de Formentor visible al fondo entre acantilados
Delfines frente a la costa de Formentor — durante las excursiones en barco por el norte de Mallorca es frecuente avistar delfines mulares y calderones en estas aguas

Los faros de Mallorca: un patrimonio que merece ser descubierto

Mallorca es una isla que se suele asociar con playas, sol y fiesta. Pero bajo esa primera capa hay un patrimonio marítimo extraordinario que pocos visitantes llegan a descubrir. Los faros son la prueba visible de esa historia: estructuras que llevan siglos guiando barcos, resistiendo temporales y guardando secretos.

Cada faro tiene su carácter. Formentor es épico y grandioso. Alcanada es íntimo y fotogénico. Porto Pi es histórico y reverencial. Portocolom es auténtico y marinero. Los de Sóller son gemelos y románticos. Cala Figuera es misterioso. Ses Salines es salvaje. Y la Mola es panorámico.

Visitarlos es una forma diferente de conocer Mallorca: lejos de las playas masificadas, al ritmo del viento y con el Mediterráneo siempre presente. Y si además puedes verlos desde el mar —navegando a lo largo de la costa en una de nuestras excursiones en barco—, la experiencia se multiplica.

Porque en Mallorca, los faros no solo iluminan el mar. Iluminan también una historia que merece ser contada.

Los faros de Mallorca son mucho más que señales marítimas: son testigos de siglos de historia, leyendas de fareros solitarios y naufragios olvidados, y guardianes de los paisajes más espectaculares de la isla. Desde el dramático Faro de Formentor, colgado a 210 metros sobre el mar, hasta el veterano Porto Pi con más de 700 años de luz ininterrumpida, cada uno merece una visita y una historia por descubrir.

La mejor forma de experimentar estos faros es como fueron concebidos: desde el mar. En Coral Boats navegamos cada día por la costa norte de Mallorca, pasando junto a acantilados, islotes y faros que solo se pueden apreciar plenamente desde el agua. Nuestros tours salen del Puerto de Alcudia e incluyen snorkel en calas secretas, paddle surf y la mejor sangría casera del Mediterráneo. Reserva tu plaza y descubre la Mallorca que los faros han iluminado durante siglos.

🎉

Web exclusive offer

15%OFF

Book directly from our website and get a special discount. Limited availability!

Use this code at checkout:
CORAL15
Limited time offer
Book now