
Qué ver en Mallorca en 3 días: el itinerario perfecto para descubrir la isla
Tres días en Mallorca: el tiempo justo para enamorarte de la isla
Hay islas que se visitan y otras que se sienten. Mallorca pertenece al segundo grupo. No importa si vienes buscando playas de postal, pueblos medievales, gastronomía mediterránea o aventuras en el mar: esta isla tiene algo que ofrecer a cada tipo de viajero. Y lo mejor es que tres días son suficientes para descubrir su esencia. Tres días pueden parecer poco tiempo, pero bien aprovechados te permiten experimentar la diversidad que hace única a Mallorca. Desde el bullicio cosmopolita de Palma hasta la calma de las calas escondidas del norte, desde los acantilados vertiginosos de la Tramuntana hasta los mercados tradicionales que huelen a sobrasada y ensaïmada. Este itinerario no es una lista de lugares que tachar. Es una invitación a vivir Mallorca como lo hacen quienes la conocen de verdad: sin prisas, dejándote sorprender, combinando los imprescindibles con esos rincones que no aparecen en las guías pero que acaban siendo los que más recuerdas. Hemos diseñado esta ruta pensando en optimizar tu tiempo sin sacrificar la experiencia. Cada día tiene un enfoque diferente, una zona distinta de la isla y un ritmo propio. Podrás adaptarlo según tus intereses, tu forma de viajar y la época del año en que vengas. Prepárate para descubrir por qué millones de personas vuelven a Mallorca año tras año. Y por qué muchos de ellos acaban quedándose.
Antes de empezar: claves para planificar tu ruta por Mallorca
Antes de entrar en el día a día, hay algunas decisiones estratégicas que marcarán la diferencia en tu experiencia. Mallorca tiene más de 550 kilómetros de costa y una geografía muy variada, así que planificar bien te ahorrará tiempo y te permitirá disfrutar más.
La primera decisión importante es dónde alojarte. Si solo tienes tres días, te recomendamos elegir una base y moverte desde ahí en lugar de cambiar de hotel cada noche. Palma es la opción más práctica si quieres combinar ciudad, playa y excursiones. El norte de la isla (Alcudia, Pollença, Puerto de Alcudia) es ideal si priorizas naturaleza, playas familiares y actividades acuáticas. Puedes consultar nuestra guía de dónde alojarse en Mallorca para decidir qué zona se adapta mejor a tu estilo.
El transporte es otro factor clave. Un coche de alquiler te dará libertad total para seguir este itinerario a tu ritmo. Las carreteras de Mallorca están en buen estado, aunque algunas zonas de la Tramuntana tienen curvas pronunciadas. Si no quieres conducir, hay buenas conexiones de autobús entre las principales localidades, aunque perderás flexibilidad.
Sobre la época del año: Mallorca tiene un clima privilegiado casi todo el año. Los meses de mayo a octubre son ideales para playas y actividades acuáticas. Julio y agosto son los más concurridos y calurosos. Septiembre es posiblemente el mes perfecto: buen tiempo, menos turistas y el mar todavía cálido. En invierno, la isla tiene otro encanto: ideal para senderismo, pueblos y gastronomía.
Una última recomendación: no intentes verlo todo. Mallorca es una isla que premia a quien se toma su tiempo. Es mejor disfrutar de pocas cosas con calma que correr de un lugar a otro sin poder saborear ninguno. Este itinerario está diseñado con ese espíritu: equilibrio entre descubrimiento y disfrute.
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Ver nuestros toursDía 1: Palma de Mallorca, donde todo empieza
Tu aventura mallorquina comienza en Palma, la capital de la isla y una de las ciudades más bonitas del Mediterráneo. Palma es mucho más que el aeropuerto y los hoteles de playa: es una ciudad con alma, historia y una vida cultural que sorprende a quien se adentra en sus calles. La mañana es el mejor momento para descubrir el casco antiguo. Empieza por la Catedral de Mallorca, conocida como La Seu, una obra maestra del gótico que se alza imponente sobre la bahía. Su interior, reformado en parte por Gaudí, tiene una luz especial a primera hora de la mañana. Justo al lado está el Palacio Real de la Almudaina, antigua residencia de los reyes de Mallorca. Desde la catedral, piérdete por las calles del centro histórico. El barrio judío (Call Jueu) conserva un laberinto de callejuelas estrechas donde el tiempo parece haberse detenido. Pasea sin mapa, déjate sorprender por patios señoriales, galerías de arte y tiendas de artesanía local. Llega hasta la Plaza Mayor y recorre el Paseo del Borne, el corazón comercial de la ciudad. Para comer, busca alguno de los restaurantes del barrio de Santa Catalina, un antiguo barrio de pescadores reconvertido en zona gastronómica. Aquí encontrarás desde tapas tradicionales hasta cocina de fusión, siempre con producto local de calidad. Por la tarde, tienes varias opciones según tus intereses:
1Opción cultural: museos y arte contemporáneo
Si te interesa el arte, Palma tiene una oferta cultural sorprendente. La Fundación Joan Miró, diseñada por el arquitecto Josep Lluís Sert, alberga una colección extraordinaria del artista catalán que pasó sus últimos años en Mallorca. Es Baluard, el museo de arte moderno y contemporáneo, ofrece vistas espectaculares desde sus terrazas además de exposiciones de primer nivel. Y el Casal Solleric, en pleno Paseo del Borne, organiza muestras temporales gratuitas en un palacio del siglo XVIII.
2Opción relax: playas urbanas y atardecer
Si prefieres descansar, Palma tiene playas urbanas accesibles a pie o en bicicleta. Can Pere Antoni está junto al Paseo Marítimo y ofrece vistas de la catedral mientras te bañas. Ciudad Jardín, algo más alejada, es más tranquila y tiene chiringuitos donde tomar algo. Para el atardecer, nada supera al Paseo Marítimo: ve a tomar algo a alguna de las terrazas con vistas a la bahía y observa cómo el sol tiñe de naranja la silueta de la catedral.
3Opción gastronómica: mercados y tapeo
Palma es un paraíso para los amantes de la buena comida. El Mercado del Olivar es el mercado tradicional de la ciudad, perfecto para comprar productos locales o comer en sus puestos de tapas. El Mercado Gastronómico de San Juan, más moderno, reúne propuestas de cocina de todo el mundo en un ambiente animado. Y si buscas algo más tradicional, el barrio de La Lonja concentra tabernas históricas donde probar el tumbet, el frito mallorquín o el pa amb oli con sobrasada.
Día 2: El norte de Mallorca, donde el mar es protagonista
El segundo día te lleva al norte de la isla, una zona que muchos consideran la más especial de Mallorca. Aquí el paisaje cambia: las bahías se abren generosas, las aguas se vuelven más cristalinas y el ritmo se ralentiza. Es el día perfecto para combinar naturaleza, playas y pueblos con encanto. Si has dormido en Palma, el trayecto hasta Alcudia te llevará aproximadamente una hora. La carretera atraviesa el interior de la isla, entre campos de almendros y viñedos, ofreciendo una perspectiva diferente de Mallorca. La primera parada del día es el pueblo de Alcudia. Su casco antiguo, rodeado por murallas medievales del siglo XIV, es uno de los mejor conservados de la isla. Pasea por sus calles empedradas, entra en las iglesias góticas y sube a las murallas para contemplar las vistas. Los martes y domingos hay mercado tradicional, uno de los más auténticos de Mallorca. Desde Alcudia, baja al puerto. El Puerto de Alcudia es el punto de partida para algunas de las mejores experiencias marítimas de la isla. Aquí es donde operamos en Coral Boats, y donde te recomendamos vivir uno de los momentos más especiales de tu viaje: una excursión en barco por la Bahía de Alcudia. Las aguas de esta bahía son excepcionalmente tranquilas y cristalinas, protegidas por la geografía natural de la zona. Es el lugar perfecto para bañarte en calas a las que solo se accede desde el mar, hacer snorkel entre praderas de posidonia y descubrir rincones como Coll Baix o el islote de Alcanada con su faro histórico. Puedes leer más sobre estos lugares secretos accesibles solo por mar.
1Por la mañana: excursión en barco por la bahía
Te recomendamos reservar nuestro tour de mañana, que sale temprano cuando las calas están vacías y el mar más calmado. Durante unas horas navegarás por aguas turquesas, pararás en calas vírgenes para bañarte y hacer snorkel, y disfrutarás de aperitivos típicos mallorquines a bordo. Es una forma completamente diferente de experimentar la costa, lejos de las playas masificadas.
Si viajas en familia, la bahía de Alcudia es especialmente recomendable por sus aguas tranquilas y seguras para niños. Si viajas en pareja y prefieres algo más romántico, nuestra excursión al atardecer ofrece una experiencia mágica con el sol poniéndose sobre la Serra de Tramuntana.
2Tarde: Pollença y el Cap de Formentor
Después de la excursión en barco, conduce hacia Pollença, otro pueblo con encanto a pocos kilómetros. Su plaza principal está llena de cafeterías donde descansar, y la escalinata del Calvari (365 escalones flanqueados por cipreses) ofrece vistas panorámicas de la zona.
Si te queda energía, la carretera hacia el Cap de Formentor es una de las más espectaculares de Mallorca. Serpentea entre acantilados hasta llegar al faro del extremo norte de la isla. Las vistas son impresionantes, especialmente al atardecer. En verano, el acceso en coche está restringido durante ciertas horas, así que planifica con antelación o considera llegar en barco.
Para cenar, vuelve a Puerto de Pollença y elige alguno de los restaurantes del paseo marítimo. Mariscos frescos, arroces y vino local mientras el sol desaparece en el horizonte: la forma perfecta de cerrar el día.
3Alternativa: Playa de Muro y el Parque Natural de s'Albufera
Si prefieres un día más tranquilo, dedica la tarde a la Playa de Muro, considerada una de las mejores de Europa. Su arena blanca y sus aguas poco profundas la hacen perfecta para familias. Justo detrás está el Parque Natural de s'Albufera, un humedal protegido donde puedes pasear entre canales, observar aves y desconectar completamente del mundo.
Día 3: La Serra de Tramuntana y la costa oeste
El tercer día te lleva a la Mallorca más salvaje y espectacular: la Serra de Tramuntana, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Esta cadena montañosa que recorre la costa noroeste de la isla ofrece paisajes que quitan el aliento, pueblos de piedra suspendidos sobre el mar y una naturaleza casi intacta. La ruta que te proponemos atraviesa algunos de los lugares más emblemáticos de Mallorca. Prepárate para carreteras con curvas, muchas paradas para fotos y la sensación de estar descubriendo un mundo aparte. Si vienes desde el norte de la isla, la primera parada puede ser Lluc, el monasterio más importante de Mallorca. Enclavado en un valle rodeado de montañas, es un lugar de peregrinación y también un punto de partida para rutas de senderismo. El entorno es espectacular y hay una calma especial que invita a la reflexión. Desde Lluc, la carretera desciende hacia la costa oeste. La primera visión del mar desde estas alturas es impactante: acantilados de cientos de metros cayendo verticales al agua, con el azul intenso del Mediterráneo extendiéndose hasta el horizonte.
1Sóller y el Port de Sóller: el corazón de la Tramuntana
Sóller es probablemente el pueblo más encantador de la Tramuntana. Rodeado de montañas y naranjos, conserva un casco histórico modernista que recuerda su pasado próspero como exportador de cítricos. La plaza principal, con la iglesia de Sant Bartomeu y las terrazas de los cafés, es el lugar perfecto para un descanso.
Desde Sóller, un tranvía histórico de madera te lleva hasta el Port de Sóller, un puerto natural rodeado por montañas. Es el único puerto natural de la costa oeste y tiene un ambiente completamente diferente al de la costa este: más íntimo, más protegido, con ese encanto de los lugares que viven de espaldas al turismo masivo.
Aquí puedes comer en alguno de los restaurantes del puerto, bañarte en su pequeña playa o simplemente pasear por el paseo marítimo. Si te apetece aventura, desde el Port de Sóller salen excursiones en barco hacia Sa Calobra y otras calas inaccesibles por tierra.
2Deià y Valldemossa: pueblos de artistas y escritores
Continuando hacia el sur por la carretera de la costa (una de las más bonitas de Europa), llegas a Deià. Este pequeño pueblo colgado sobre el mar ha sido refugio de artistas, escritores y músicos durante décadas. Robert Graves, el autor de Yo, Claudio, vivió aquí hasta su muerte. Las casas de piedra dorada, los jardines de buganvillas y las vistas al mar crean una atmósfera única.
Unos kilómetros más adelante está Valldemossa, famosa por su Real Cartuja donde Chopin y George Sand pasaron el invierno de 1838-1839. El pueblo es precioso, con calles empedradas decoradas con macetas de flores y una luz especial que ha inspirado a pintores durante siglos. Es muy turístico, así que intenta llegar a primera hora de la mañana o al atardecer.
En ambos pueblos encontrarás tiendas de artesanía local, galerías de arte y restaurantes con terrazas mirando al valle. Es el lugar perfecto para comprar algún recuerdo especial: cerámica hecha a mano, aceite de oliva de la zona o las famosas cocas de patata de Valldemossa.
3Cierre del día: atardecer en la costa oeste
La costa oeste de Mallorca tiene algunos de los atardeceres más espectaculares del Mediterráneo. El sol se pone directamente sobre el mar, tiñendo los acantilados de colores imposibles. Hay varios miradores (miradores de Ricardo Roca, de Ses Ànimes, de Na Foradada) donde puedes parar a contemplar el espectáculo.
Si prefieres ver el atardecer desde un lugar más íntimo, baja a alguna de las calas de la zona. Cala Deià es pequeña y rocosa, pero tiene un encanto especial. Lluc Alcari, un poco más al norte, es aún más reducida y tranquila.
El regreso a Palma (si es tu base) o al aeropuerto puede hacerse por la autopista que cruza la isla, mucho más rápida que la carretera de montaña. En poco más de media hora estarás de vuelta, cerrando tres días intensos con las imágenes de la Tramuntana grabadas en la retina.
Variaciones del itinerario: adapta la ruta a tu estilo
El itinerario que hemos descrito es una propuesta equilibrada, pero Mallorca ofrece tantas posibilidades que merece la pena considerar alternativas según tus intereses. Aquí te dejamos algunas variaciones que puedes incorporar.
Si priorizas las playas y el mar, considera dedicar dos días al norte de la isla en lugar de uno. La Bahía de Alcudia tiene kilómetros de costa por explorar, y combinar un día de playa con una excursión en barco te permitirá descubrir calas que de otra forma serían inaccesibles. Puedes consultar nuestra guía de calas familiares si viajas con niños.
Si te interesa la historia y la cultura, añade una visita a Artà (al este de la isla), con su fortaleza medieval y sus cuevas prehistóricas. O dedica más tiempo a los pueblos del interior como Sineu, Petra o Montuïri, donde el turismo apenas ha llegado y puedes experimentar la Mallorca más auténtica.
Si eres amante del senderismo, la Serra de Tramuntana ofrece rutas para todos los niveles. El Camí de s'Arxiduc, cerca de Valldemossa, es uno de los más populares. El Torrent de Pareis, que desemboca en Sa Calobra, es más exigente pero espectacular. Y el GR 221, la Ruta de Pedra en Sec, atraviesa toda la sierra para los más aventureros.
Si viajas en pareja y buscas romanticismo, considera una noche en alguno de los hoteles boutique de Deià o Sóller. La experiencia de cenar bajo las estrellas en un pueblo de montaña y despertar con vistas al Mediterráneo es difícil de superar. Y para una velada especial, nuestra excursión al atardecer desde el Puerto de Alcudia es una de las experiencias más románticas de la isla.
Si dispones de algo más de tiempo, el cuarto día podría dedicarse a una excursión al Parque Nacional de Cabrera, un archipiélago protegido al sur de Mallorca con las aguas más cristalinas de las Baleares. Requiere reservar con antelación, pero es una de las experiencias naturales más impresionantes del Mediterráneo.
Consejos prácticos para tu ruta de 3 días por Mallorca
Para que tu viaje sea lo más fluido posible, aquí tienes algunos consejos prácticos que hemos recopilado de años de experiencia y de las preguntas que nos hacen los viajeros.
Sobre el alojamiento: reserva con antelación, especialmente si viajas entre junio y septiembre. Los hoteles y apartamentos con buenas vistas o ubicación se agotan rápido. Considera opciones de agroturismo en el interior de la isla si buscas algo diferente: fincas tradicionales reconvertidas en hoteles con piscina y tranquilidad absoluta.
Sobre el coche de alquiler: recógelo en el aeropuerto para mayor comodidad. Los seguros a todo riesgo merecen la pena si no estás acostumbrado a las carreteras de montaña. El aparcamiento en Palma es complicado; usa parkings públicos o deja el coche en el hotel y muévete a pie o en transporte público.
Sobre las reservas: los restaurantes populares (especialmente en Palma, Deià y Sóller) pueden llenarse en temporada alta. Reserva con antelación si hay algún sitio que te interese especialmente. Lo mismo aplica para las excursiones en barco: los tours con grupos reducidos se agotan con días o semanas de antelación.
Sobre qué llevar: además de lo básico para playa, incluye calzado cómodo para caminar por pueblos empedrados, algo de abrigo para las noches de montaña (incluso en verano) y protección solar de alta graduación. Si planeas hacer snorkel, puedes traer tu equipo o alquilarlo; nosotros proporcionamos equipo en todas nuestras excursiones. Consulta nuestra guía de qué llevar a un tour en barco para más detalles.
Sobre el clima: consulta la previsión meteorológica antes de fijar el día de tu excursión en barco o tu visita a la Tramuntana. El viento puede cambiar las condiciones del mar y hacer que algunas actividades se cancelen. Lee nuestra guía de viento y meteorología para entender cómo afecta el tiempo a tus planes.
Sobre la gastronomía: no te vayas de Mallorca sin probar el pa amb oli (pan con aceite y tomate), la sobrasada, el tumbet, las cocas de verduras, el arroz brut y la ensaïmada. Los mercados tradicionales son el mejor lugar para comprar productos locales. Y si te interesa la experiencia gastronómica a bordo, en nuestras excursiones servimos aperitivos típicos mallorquines que complementan perfectamente el día en el mar.
El mapa de tu aventura: resumen del itinerario
Para que puedas visualizar el conjunto, aquí tienes un resumen de los tres días.
Día 1 en Palma: Por la mañana, visita la Catedral, el casco antiguo y el barrio judío. Al mediodía, almuerza en Santa Catalina. Por la tarde, elige entre museos, playa urbana o tapeo en La Lonja. Cierra el día con una cena con vistas a la bahía.
Día 2 en el Norte de Mallorca: Dedica la mañana a explorar el pueblo de Alcudia y a una excursión en barco por la bahía. Come en el Puerto de Alcudia. Por la tarde, visita Pollença y el Cap de Formentor (o relájate en Playa de Muro). Cena en Puerto de Pollença para despedir el día.
Día 3 en la Serra de Tramuntana: Empieza con el Monasterio de Lluc y la carretera de montaña. Al mediodía, descubre Sóller y Port de Sóller. Por la tarde, recorre Deià y Valldemossa. No te pierdas el atardecer desde un mirador de la costa oeste antes del regreso a Palma o al aeropuerto.
Este itinerario cubre los imprescindibles de Mallorca manteniendo un ritmo razonable. Pero recuerda que la mejor forma de viajar es dejando espacio para lo inesperado: esa cala que descubres por casualidad, ese restaurante que te recomienda un local, esa conversación con el pescador del puerto. Mallorca recompensa a quien sabe improvisar.
Más allá del itinerario: experiencias que marcan la diferencia
Hay ciertas experiencias en Mallorca que elevan un viaje de bueno a inolvidable. Son esos momentos que no se planifican del todo, pero que se recuerdan para siempre.
Navegar al amanecer cuando el mar está como un espejo y las calas todavía dormidas. Bañarte en aguas tan cristalinas que ves tu sombra en el fondo a tres metros de profundidad. Comer un arroz mirando al mar en un chiringuito sin pretensiones. Perderte por las calles de un pueblo medieval sin saber exactamente adónde vas. Ver el sol hundirse en el Mediterráneo desde un acantilado con un vaso de vino local en la mano.
Estas experiencias no se pueden comprar en un paquete turístico. Se encuentran cuando viajas con los ojos abiertos, cuando te dejas llevar, cuando eliges calidad sobre cantidad.
En Coral Boats llevamos años ayudando a viajeros a descubrir ese otro Mallorca. Nuestras excursiones desde el Puerto de Alcudia están diseñadas para crear exactamente ese tipo de momentos: grupos reducidos, embarcaciones clásicas de madera, calas a las que solo se llega por mar, tripulación local que conoce cada rincón de la bahía.
Si algo de lo que has leído te ha resonado, te invitamos a incluir una experiencia marítima en tu viaje. No es solo una excursión: es una forma diferente de conectar con la isla, con el mar y con ese ritmo mediterráneo que hace de Mallorca un lugar tan especial.
Puedes explorar nuestras diferentes opciones en la página de tours en barco por Alcudia. Y si tienes dudas sobre qué tipo de excursión se adapta mejor a tu grupo, no dudes en consultarnos: estaremos encantados de ayudarte a diseñar la experiencia perfecta.
Tu aventura mallorquina empieza aquí
Mallorca es una isla que se revela poco a poco. Tres días son suficientes para enamorarte, pero no para conocerla del todo. Y eso es parte de su magia: siempre hay algo nuevo por descubrir, un rincón que no habías visto, una experiencia que no habías probado.
Este itinerario te ha dado las claves para aprovechar al máximo tu tiempo. Palma con su mezcla de historia y modernidad. El norte con sus aguas cristalinas y su ritmo pausado. La Tramuntana con su belleza salvaje y sus pueblos de piedra. Cada zona tiene su personalidad, su luz, su forma de ser Mallorca.
Pero al final, lo que te llevarás no serán solo fotos y recuerdos de lugares. Serán sensaciones: el olor del mar mezclado con el de los pinos, el sabor de una ensaïmada recién hecha, la brisa en la cara mientras navegas hacia una cala escondida, la paz de un atardecer en la montaña.
Mallorca tiene ese poder. El poder de hacerte sentir que has encontrado algo que no sabías que buscabas. Un lugar donde el tiempo funciona diferente, donde la belleza está en cada esquina, donde la vida mediterránea cobra todo su sentido.
Tres días son el principio. La isla ya está esperándote.
¿Nos vemos en el mar?




















