
El Día Perfecto en Alcudia: Del Desayuno entre Murallas al Atardecer en el Puerto
Hay pueblos que se visitan y pueblos que se viven. Alcudia pertenece a la segunda categoría.
Muchos viajeros que llegan a Mallorca pasan por Alcudia de camino a la playa, le dedican una hora al casco antiguo y se van pensando que ya lo han visto todo. Error. Alcudia es uno de esos lugares que necesitan un día entero para revelarse: sus murallas medievales esconden rincones que no aparecen en la primera caminata, el puerto tiene una vida propia que merece tiempo, y los mejores momentos llegan cuando la luz de la tarde transforma las piedras en oro. En este artículo te proponemos un itinerario completo para exprimir Alcudia en un día, desde el primer café de la mañana entre murallas hasta un atardecer que, si todo sale bien, recordarás mucho tiempo. Sin prisas, sin listas interminables de monumentos, sino disfrutando cada parada como merece. Si ya conoces la zona, quizás te interese echar un vistazo a nuestra guía sobre qué hacer en Alcudia para completar tu visita con más planes. Y si es tu primera vez, estás en el lugar correcto: vamos a contarte Alcudia como la conocemos quienes vivimos aquí.
Por qué Alcudia merece un día entero
Alcudia no es un pueblo grande. Se puede recorrer su casco antiguo en veinte minutos si vas con prisa. Pero ahí está la trampa: con prisa no ves nada.
Lo que hace especial a Alcudia es la densidad de cosas interesantes concentradas en un espacio pequeño. En apenas unos cientos de metros tienes murallas medievales del siglo XIV que se pueden recorrer por arriba, una iglesia gótica que parece una fortaleza, calles empedradas con casas de piedra que llevan en pie quinientos años, restos romanos bajo tus pies y plazas donde la vida sigue el ritmo lento del Mediterráneo.
Y luego está el puerto. A solo cinco minutos en coche (o un paseo agradable de veinte minutos), el Puerto de Alcudia ofrece un cambio de registro total: paseo marítimo, terrazas frente al mar, barcos de pesca y, si te animas, la posibilidad de salir a navegar por una de las bahías más bonitas del Mediterráneo.
Combinar ambos mundos —el medieval y el marinero— es lo que convierte un día en Alcudia en algo especial. No es solo turismo: es entender cómo un lugar puede tener dos almas y que las dos funcionen a la perfección.
Aquí va nuestro itinerario, probado y perfeccionado después de años viviendo en esta zona de Mallorca. Síguelo al pie de la letra o adáptalo a tu ritmo; lo importante es que disfrutes.
¿Listo para vivir la experiencia?
Reserva hoy tu inolvidable tour en barco por Alcudia
Ver nuestros toursMañana: El casco antiguo de Alcudia paso a paso
Tu día empieza temprano, pero no demasiado. Las 9:00-9:30 es la hora perfecta para llegar al casco antiguo: las tiendas están abriendo, los bares sacan las mesas a la calle y la luz de la mañana ilumina las fachadas de piedra sin el calor aplastante del mediodía. Si vienes en coche, aquí tienes nuestra guía sobre dónde aparcar en Alcudia para encontrar sitio sin complicaciones.
1La Porta del Moll y el paseo por las murallas
Empieza por la Porta del Moll (también llamada Porta de Xara), la puerta principal del recinto amurallado. Es la imagen más icónica de Alcudia: una torre cuadrada de piedra dorada flanqueada por palmeras que lleva dando la bienvenida a los visitantes desde el siglo XIV.
Desde aquí, sube a las murallas. Alcudia es uno de los pocos pueblos de Mallorca que conserva su recinto amurallado casi intacto, y se puede caminar por encima de buena parte de él. El paseo no es largo (unos 20 minutos a ritmo tranquilo), pero las vistas merecen cada paso: por un lado, los tejados del pueblo viejo; por el otro, la bahía y las montañas de la Serra de Tramuntana al fondo.
Dato curioso: Las murallas que ves hoy son en realidad las segundas. Las primeras las construyó Jaime II en el siglo XIII, y fueron ampliadas en el XIV. Los restos de la primera muralla todavía son visibles en algunos tramos.
2La Iglesia de Sant Jaume y la plaza
Bajando de las murallas, dirígete a la Iglesia de Sant Jaume, en pleno corazón del casco antiguo. Su fachada de piedra con el gran rosetón gótico impone desde la plaza, y su aspecto de fortaleza no es casualidad: en épocas de ataques piratas, la iglesia servía de refugio para los vecinos.
El interior merece una visita rápida: es austero pero elegante, con ese silencio fresco que solo tienen las iglesias de piedra antiguas. Si está abierta (suele estarlo por las mañanas), entra unos minutos.
Justo al lado está la Plaza de la Constitución, con el Ayuntamiento y su bonita torre del reloj. Esta plaza es el epicentro de la vida social del pueblo: mercados, fiestas, encuentros... Todo pasa aquí. Tómate un café en alguna de las terrazas y simplemente observa. Es la mejor forma de sentir el pulso de Alcudia.
3Perderse por las calles empedradas
Este es el consejo más importante del itinerario: después de ver los monumentos, piérdete. El casco antiguo de Alcudia está lleno de callejones sin salida, patios escondidos, escaleras de piedra que suben a ninguna parte y rincones donde el tiempo parece haberse detenido.
Aléjate de la calle principal (Carrer Major) y métete por las calles laterales. Encontrarás fachadas con persianas verdes descoloridas por el sol, buganvillas que caen sobre muros de piedra centenarios, gatos dormitando en portales y ese silencio particular de los pueblos mediterráneos a media mañana.
No busques nada concreto. La gracia está en girar esquinas sin saber qué hay detrás. Alcudia se disfruta más cuando dejas el mapa guardado.
Curiosidad: Si te fijas en el suelo de algunas calles, verás marcas de cantero en las piedras. Son las señales que dejaban los constructores medievales para identificar su trabajo. Cada maestro tenía su marca personal.
Mediodía: Dónde comer en el casco antiguo de Alcudia
Después de la caminata matutina, te habrás ganado una buena comida. El casco antiguo de Alcudia tiene varios restaurantes interesantes, pero te recomendamos buscar los que están en las calles secundarias, no en la plaza principal (donde los precios suben y la calidad a veces baja).
Busca un sitio que sirva cocina mallorquina: tumbet (verduras asadas con tomate), frit mallorquí (fritura de verduras con carne o pescado), pa amb oli (pan con tomate, aceite y embutido) o arroz brut (arroz caldoso con carne y setas). Son platos contundentes pero honestos, hechos con producto de la tierra.
Si prefieres algo más ligero, varias cafeterías del casco antiguo ofrecen ensaladas, bocadillos y platos combinados a buen precio. Lo importante es sentarse en una terraza a la sombra y dejar que pase la parte más calurosa del día.
Y si quieres descubrir los sabores del Mediterráneo de otra forma, nuestros tours en barco incluyen tapas mallorquinas y sangría artesanal preparada a bordo por nuestra tripulación. Otra manera de comer bien, pero con vistas al mar. Puedes leer más sobre la experiencia gastronómica en nuestro post sobre sabores mediterráneos desde el mar.
Si es martes o domingo: el mercado de Alcudia
Si tu día en Alcudia coincide con un martes o un domingo, estás de suerte: es día de mercado. El mercado semanal de Alcudia se extiende por las calles del casco antiguo y es uno de los más completos de Mallorca.
Entre los puestos encontrarás de todo: sobrasada artesana, quesos, aceitunas, hierbas secas, miel, telas de lenguas (el tejido típico mallorquín), cerámica, alpargatas hechas a mano, aceite de oliva de la Serra de Tramuntana... Es una explosión de colores, olores y sabores que añade una capa extra a la visita.
Nuestro consejo: Si vas al mercado, llega temprano (antes de las 10:00). A partir de las 11:00 en verano, el mercado se llena y moverse se hace complicado. Además, los mejores productos vuelan pronto.
El mercado suele terminar hacia las 13:00-13:30, así que encaja perfectamente con el itinerario: paseo por las murallas, mercado y comida en el casco antiguo antes de ir al puerto por la tarde.
Si no coincide con día de mercado, no pasa nada. El casco antiguo tiene tiendas interesantes de artesanía, productos locales y moda que abren toda la semana. Pero el mercado, si puedes, merece la pena.
Tarde: Rumbo al Puerto de Alcudia
Después de comer, es hora de cambiar de escenario. El Puerto de Alcudia está a solo unos minutos del casco antiguo y ofrece un ambiente completamente diferente: brisa marina, veleros meciéndose en el agua, paseo marítimo y esa energía tranquila de los puertos mediterráneos.
1El paseo marítimo y la zona del puerto
El paseo marítimo del Puerto de Alcudia es ideal para caminar después de comer. Palmeras, bancos con vistas al mar, terrazas donde tomar un helado o un café con hielo... El ritmo aquí es lento por definición.
Pasea por la zona del puerto deportivo y observa los barcos. Desde pequeños llaüts tradicionales hasta veleros de recreo, el puerto tiene ese encanto particular de los sitios donde el mar es el protagonista. Si te fijas, verás también los barcos de pesca locales, que todavía salen cada noche a faenar.
Desde aquí también puedes ver la Bahía de Alcudia en toda su extensión: la línea de costa curvándose hacia el este, las montañas al fondo y, si el día está despejado, la silueta del Cap de Formentor cerrando la bahía por el norte.
2Merienda y helados frente al mar
El Puerto de Alcudia tiene varias heladerías artesanas que merecen una parada. Después de una mañana caminando por calles empedradas, un helado frente al mar es uno de esos pequeños placeres que hacen que un día sea perfecto.
Si prefieres algo más consistente, las cafeterías del paseo marítimo ofrecen pasteles, granizados y esos cafés con leche de almendra que tanto gustan en Mallorca. Busca un sitio con terraza mirando al mar y simplemente relájate. La tarde en el puerto es para eso.
Desde Coral Boats operamos precisamente aquí, en el Puerto de Alcudia. Si nos ves preparando los barcos para el siguiente tour, acércate a saludar. Nuestra tripulación, 100% mallorquina, estará encantada de recomendarte el mejor helado de la zona o contarte alguna historia del puerto.
El broche de oro: un atardecer que no olvidarás
Si hay algo que convierte un buen día en Alcudia en un día inolvidable, es el atardecer. Y la mejor forma de verlo es desde el mar.
Nuestro tour al atardecer sale del Puerto de Alcudia a última hora de la tarde y navega por la costa norte mientras el sol baja hacia el horizonte. Calas escondidas, aguas cristalinas, snorkel, paddle surf, y la sangría artesanal que prepara nuestra tripulación mientras los colores del cielo pasan del dorado al rosa y al violeta.
Es la forma perfecta de cerrar un día que empezó entre murallas medievales y termina en el mar, con la Bahía de Alcudia pintada de colores que ninguna foto puede capturar del todo. Si prefieres navegar por la mañana, también tenemos un tour matutino que encaja con el itinerario (mañana en barco, tarde en el pueblo). Y si buscas algo más exclusivo, nuestro alquiler de barco privado te permite diseñar tu propia ruta por la bahía.
Puedes leer más sobre la experiencia de ver la puesta de sol en Alcudia desde el mar y sobre los rincones secretos de la bahía que solo se descubren navegando.
Consejos prácticos para tu día en Alcudia
Unos apuntes rápidos para que todo salga rodado:
Alcudia en un día: mucho más que murallas y puerto
Un día en Alcudia es un día bien aprovechado. Empiezas entre piedras medievales que cuentan historias de siglos, pasas por calles donde el tiempo camina más despacio que en cualquier otro sitio, comes como se come en Mallorca (bien y sin prisas), y terminas viendo cómo el sol se esconde detrás del mar desde la cubierta de un barco.
Pero lo mejor de Alcudia no es lo que ves, sino lo que sientes. Esa mezcla de historia y mar, de pueblo viejo y puerto vivo, de tradición y Mediterráneo. Es lo que hace que la gente vuelva. Y vuelve.
Nosotros lo vemos cada día desde el Puerto de Alcudia, cuando nuestros barcos salen con nuevos pasajeros que, muchas veces, ya vinieron el año pasado. Si quieres conocer la bahía desde el agua, aquí tienes nuestros tours. Y si tienes más días en la isla, no dejes de leer nuestro itinerario de 3 días por Mallorca para seguir descubriendo.
Alcudia te espera. Con sus murallas, su puerto, su luz y ese ritmo que solo tienen los pueblos que llevan aquí desde siempre.
Ens veim al port! (¡Nos vemos en el puerto!)














